Quienes Somos 2017-10-09T15:56:04+00:00

Quiénes Sómos

UN POCO DE HISTORIA DE NUESTRO SINDICATO DE VIGILANCIA

La que vos estás escribiendo…

El desamparo de los trabajadores de seguridad privada llegaba a límites insólitos e insostenibles. Hacía casi 30 años que la Asociación Ilícita conformada entre la Cámara Empresaria de Seguridad Privada (CAESI) y el pseudo sindicato patronal Upsra, en soledad y sin oposición alguna, pisoteaba y humillaba a los compañeros.

Con una mochila que aún hoy en parte soportamos, se configura un hecho inédito en la historia del Movimiento Obrero Argentino; el Convenio Colectivo de Trabajo que rige la actividad, firmado por ese “sindicalismo de negocios”, otorga menos derechos que los emanados de las leyes laborales y de la propia Constitución Nacional. En efecto, todo CCT suma más derechos al “piso” dado por la normativa vigente. Es así en absolutamente todos los que rigen las distintas ramas de actividad. En todos, salvo en seguridad privada.

Padecemos un CCT claramente anticonstitucional, verificado en sus artículos 9, 12, 18, 19, 21, 23 y 31, en donde te obliga a trabajar más de 8 horas diarias, en promedio 12 y hasta 16 horas por “Razones operativas”. Cambios de objetivos y de horarios, según el antojo de la patronal. Prohibición, en una entrega inadmisible, del derecho a huelga y desconocimiento de la existencia de “delegados de base”.

Todo esto, sumado a salarios miserables, maltrato, aprietes. Nos fuimos encontrando y juntando muchos de los “indignados”. Decíamos “algo hay que hacer”. Algunos veníamos con alguna experiencia en la militancia política y gremial y veíamos con asombro la explotación laboral que se padecía. Literalmente no lo podíamos creer. Indefectiblemente al primer día de trabajo en la actividad y luego de dialogar apenas unos minutos con algún compañero o compañera con tiempo en la empresa, teníamos ya la convicción que ni siquiera se cumplía con ese bochornoso CCT. Pero la gran mayoría se incorporaba a la lucha sin ninguna experiencia previa, eran solo impulsados por el hartazgo y por la firme convicción sobre la necesidad de ser protagonistas, de dejar de ser meros espectadores de una película convertida en tragedia.

La patronal, acostumbrada al saqueo organizado, opuso una férrea resistencia. No podía tolerar que los trabajadores se organicen. Comenzaron las intimidaciones, los cambios de objetivos y horarios como forma de disciplinar nuestra lucha, y hasta los despidos. Había mucho miedo. Hubo casos en que llegaron a llamar a nuestras familias para amedrentarlas. No eran tiempos fáciles. Muchos quedaron en el camino. Bajaron los brazos. Otros tantos seguimos adelante, aún con importantes pérdidas, no solo económicas sino también familiares.

Se sucedían a diario las medidas de fuerzas, los bloqueos a los clientes como metodología privilegiada para lograr nuestros objetivos. Hubo victorias resonantes y derrotas dolorosas. Hubo aciertos en las tácticas y también errores; de ellos aprendíamos también. Simultáneamente realizábamos todos los trámites para obtener la inscripción gremial y así estar jurídicamente a derecho. Por fin llegó hacia fines del 2011.

Seguimos creciendo en afiliados y nos fuimos extendiendo por toda la República Argentina. La organización fue creando sus propios anticuerpos y fueron desplazados compañeros que equivocaron su camino. En la calle arrancamos el constitucional derecho a huelga. Los delegados ya eran reconocidos. En el 2015 asume como secretario general, luego de una elección ejemplar, el compañero Christian López, un joven dirigente de la Juventud Sindical y comienza un nuevo rumbo que pretende corregir imperfecciones y profundizar la lucha. Aumentan significativamente los logros, las reivindicaciones. Los sueños se hacen realidad. Ya no solo se ofrece un puesto de lucha, sino también se otorgan beneficios a los compañeros y a sus familias, que van desde paquetes turísticos y de recreación, hasta útiles paras los niños y ajuares a los recién nacidos.

La historia sigue y vos sos el protagonista. Aún falta mucho por recorrer. Se sigue escribiendo en cada objetivo, en cada delegado, en cada empresa. Súmate, acá vas a tener una mano compañera.